Un pedazo de pan


Dulces Esperando un vaso de leche.

Publicado el 23 julio 2016 | por Un pedazo de pan

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Dulce momento

¿Encender el horno para una delicia rápida? ¿Aprovechar el final de una hornada de panes? Claro… eso es una bandeja de galletas para la merienda, por ejemplo.

Una receta con premio en King Arthur Flour. ¡Por algo será, me dije! Y desde luego merece la mención de mejor receta de galletas de 2015, con origen en una campaña solidaria de recaudación de fondos. Gracias hay que dar a Cookies for Kids’ Cancer, una ONG a la que se debe la autoría de la receta.

Y además, así ponemos la receta a disposición de todos los que no lidian fácilmente con el inglés.

Como no nos resistimos al tuneo y a hacer pequeños ajustes, hemos simplificado en parte la receta para que no sobre ni clara ni yema. Y hemos aumentado la cantidad de copos de avena, porque nos encanta y es lo que produce la parte crujiente y aporta un sabor  a frutos secos tostados en esta galleta.

En cambio, hemos reducido la cantidad de “tropezones”, porque en la receta original las cantidades “a la americana” convertían estas galletas en “tropezones con masa de galletas“. La original lleva chips de chocolate. La hemos preparado así, pero también con pasas. Y en casa aún no han decidido cuál es la que más les gusta. Aún quiero probar a mezclar chips de chocolate y trozos de nuez.

En fin, una vez que tenéis la base de galleta… todo un mundo se abre para enriquecerlas: trozos de naranja confitada, cualquier fruto seco (nuez, avellana, almendra, pistacho, pecanas,…) o fruta seca (pasas, orejones, ciruelas, manzana, piña, melocotón, papaya…), chips de distintos chocolates, jengibre caramelizado…

Lo fascinante de estas galletas, como de tantas otras, es lo bien que congelan, antes y/o después de hornear, aunque yo siento debilidad por comerlas recién horneadas. Se preparan en un pis pas y podemos tener una reserva de ellas congeladas para cualquier momento. ¡Qué maravilla sacar el pan y aprovechar el final del horneado para hacer una docena o dos de galletas crujientes! Eso sí, hornearlas con la masa congelada significa alargar un par de minutos más el tiempo de horneado. Y os regalo un truco para que en el momento de hornearlas congeladas no os volváis loc@s porque no encontráis la receta: apuntad en la bolsa de congelación la temperatura y tiempo de horneado.

Las galletas pueden hacerse en distintos tamaños. A nosotros nos ha gustado prepararlas con una cucharada medidora (de las de repostería) del tamaño “cucharada” (tablespoon) llena rasante, sin colmo. Con eso se consiguen galletas de 7 centímetros de diámetro y de unos 25 g de peso. Del total de la receta salen exactamente 50 galletas. Si utilizamos una cucharadita o teaspoon conseguiremos más de 100 galletas de tamaño mini, para acompañar el café.

  • 250 g mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 g azúcar morena de caña
  • 100 g azúcar blanquilla
  • 5 g sal
  • 1 huevo grande – 60 g huevo
  • 1 cucharada de esencia de vainilla o el interior de una vaina de vainilla
  • 225 g harina de repostería o todo uso
  • 125 g copos de avena finos
  • 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 250 g de tropezones (chips de chocolate, pasas, arándanos, nueces troceadas, ….)

Batir la mantequilla con todo el azúcar y la sal en un robot con el accesorio de pala hasta que esté bien mezclado. El azúcar seguirá granuloso. No importa. Bastan un par de minutos. Añadir el huevo y la vainilla. Mezclar bien un minuto.

En un cuenco mezclar la harina, los copos de avena, la levadura y el bicarbonato. Añadirlos a la mezcla de mantequilla y batir hasta homogeneizar.

Añadir los tropezones escogidos y mezclar brevemente para distribuirlos uniformemente sin romperlos.

Sobre una hoja de papel de hornear, ir colocando cucharadas de masa. Si se van a hornear directamente, separarlas unos 6 centímetros unas de otras. Si se van a congelar para hornear en otro momento, puede llenarse la bandeja sin que se toquen. Se guardan en el congelador un par de horas y luego se pasan a una bolsa con un buen cierre. Para hornear basta colocar en bandeja, con separación como hemos indicado. Se hornean congeladas.

Refrigerarlas antes de hornear (salvo que las horneemos congeladas). No hay que aplastarlas, en el horno tomarán su forma de disco de 7 centímetros (si usamos una cucharada repostera rasa como medida) y casi un centímetro de grosor.

Hornear a 170º: 15 minutos para este tamaño si están refrigeradas y 17 minutos si están congeladas. En todo caso, a partir de los 12 minutos hay que estar atentos porque pueden coger color rápidamente al final. Están listas cuando los bordes empiezan a cambiar de color.

Sacar del horno y dejar enfriar en la bandeja 5 minutos, en los que seguirán cociéndose aún. Están demasiado blandas para retirarlas de la bandeja y el papel. Al cabo de 5-10 minutos, pasarlas a una rejilla. Cuando estén bien frías guardar en caja hermética o en congelador.

Dos galletas de 25 g es una ración adecuada. Más de tres, puede resultar excesivo, pero os aseguro que es difícil contenerse.

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Un comentario a la entrada: Dulce momento

  1. Mijael says:

    Me gusta mucho la receta para las galletas que ha publicado aquí!

    Te sigo en tu blog!

    Saludos!


Amasado por :

Mira a tu alrededor. Seguro que ves a a esa persona que es "un pedazo de pan"... Yo estoy rodeada, soy afortunada. Y quiero compartir con todos ellos y vosotros este pedazo mío de pan, su aroma, su sabor, su textura. El buen pan está hecho de tiempo, porque el mejor regalo que podemos ofrecer es tiempo para compartir.

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